Por J. L. Trasobares.
Esto es muy sencillo. ¿Saben ustedes por qué desde el primer día afirmé qué Gran Scala (inicialmente Spyland) no era sino una quimera, un flipe demencial, un imposible y, seguramente, un caballo de Troya con algo feo en las tripas? Pues porque servidor siempre ha pensado que si el animalito posee apariencia de ave, está vestido de plumas, exhibe pies palmeados, tiene el pico chato y dice cua, cua… casi seguro que es un pato. Podría ser un ornitorrinco resfriado, me dirán algunos. Bueno, el ornitorrinco tiene pelo y es mamífero. O sea, que no cabe demasiada confusión. Las apariencias no engañan.
El proyecto Gran Scala no es ni un pato ni un ornitorrinco, sino un tinglado, un enjuague, un montaje (por decirlo finamente). Cualquier persona con un mínimo de sentido común entiende que movilizar los inmensos recursos que precisaría la presunta neociudad del ocio exigiría la presencia entre los promotores de varios supergrandes del sector. Pero aquí no están ni la Disney ni la MGM ni la Hilton ni la Virgin, ni la Sony, sino un reducido grupo de osados aventureros (Allegrini, Colus, Riera, Carreras), un niño bien que va de adorno (Tranchant) y, al fondo, un personaje como André Guelfi, quien en estos momentos permanece discretamente encerrado en su mansión de Malta pero tiene más peligro que un gran blanco en aguas someras.
Esta gente ha sido capaz de deslumbrar a Aliaga, de convencer (pero absolutamente) a Biel, de convertir al presidente Iglesias en un alucinante Don Tancredo y de volvernos majaretas a los aragoneses, que con esta jugada estamos haciendo el ridículo total. Que al grupo de International Leisure Development se le prometiese (en secreto) hacerles leyes a la medida, ponerles infraestructuras y respaldarles plenamente no sé si es legal (como afirma el Consejero de Industria) pero es una imprudencia inaceptable.
Y no nos engañemos: los negocios importantes no se hacen en escenarios lujosos sino en discretos despachos, las empresas serias que van a iniciar inversiones monumentales no se escudan tras sociedades instrumentales creadas en paraísos fiscales y los políticos no se tirán a la piscina si no lo tienen todo muy claro y muy seguro. Esto es un tinglado de aupa. ¡Ah!, y que nadie sueñe con que un aval de veinte millones (si aparece) arreglará el empandullo. ¡En buena nos han metido!
Fuente: El Periódico de Aragón
No reblas,Jose Luis,sigues dale y dale en tu labor de minimizar,parcializar y deformar la realidad de Gran Scala.¿Tan pillado te tiene Marcelino Iglesias?
Así que todo el problema de Gran Scala es que unos ‘listos’ internacionales revueltos con otros producto interior bruto, se quieren montar el negocio de su vida, alucinados por las luces de colores y con cierto brillo de avaricia en los ojos,Biel y Aliaga,hacen y hacen y Marcelino Iglesias ‘Don Tancredo’, se deja llevar por su buen corazón,su bondad natural y a la vista de la mucha ilusión de su vice y consejero.Mecachis.
Tú también eres de buen corazón, un poco travieso,pero de buen corazón.Tan bueno eres, que te preguntas, demostrando también lo objetivo y profesional de tu persona,si será legal que se cambién leyes a medida y secretamente, pero quer a tí te parece que hacer eso tiene ciertos ribetes cutres,marginales,poco estéticos,A todo esto el ínclito Marcelino sigue de Don Tancredo,a tu modo de ver,y dejando hacer.
Nos iluminas,así mismo, sobre el hecho de que un proyecto tan enorme como éste va a requerir cuantiosos recursos como para modificar o hipotecar el futuro del conjunto de Aragón y,claro,hacerlo con unos impresentables y además insolventes,no, de ninguna manera.Por cierto Marcelino sigue de Don Tancredo,el secretismo como nuevo hallazgo interplanetario de metodología democrática; pero tú sigues con tus dudas y tribulaciones de si a Marcelino Iglesias, presidente de la DGA va a seguir engañado por estos torticeros y lo que es más peligroso;¡que le cueste una enfermedad.
Por si te sirve.Decía Platón;’el hombre que ose SUPLANTAR la ley,debe ser considerado el enmigo principal de la polis’,Según tu sublime y magnífico saber y entender¿modificar las leyes en secreto y a conveniencia de intereses particulares es SUPLANTAR la ley?
Por otro lado, un proyecto que,debido a su volumen,hipoteca el futuro de un pueblo,de nuestros hijos, puede ser secreto y decidirlo unos cuantos políticos?¿Es razonable,lógico,presentable o admisible que ante un proyecto asíel presidente siga de Don Tancredo?
Mira Jose Luis;ya vale.Lo tuyo es una burla,una mezquindad y una maniùlación inconmensurable.
Tú sabrás porqué, pero tu constancia en mentir-lo de la verdad a medias-manipular cumplir sumisamente las órdenes de los amos te cataloga.
Me decía mi abuela:’mira zagal un tonto te puede gastar una mala jugada,una putada;pero para ser hijo de puta es necesario ser listo,’Si algo no te he considerado nunca es tonto.