Fuente: El Periódico de Aragón
Si el Pignatelli hubiera sido tres veces más grande, habría habido el suficiente número de personas como para abrazarlo para protestar por el gran parque de casinos, hoteles y campos de golf que Aliaga, Biel e Iglesias pretenden instalar en Los Monegros. Un heterogéneo grupo de personas organizó una cadena humana en torno a la sede del Gobierno de Aragón para exigir la inmediata salida del Ejecutivo autonómico del complejo de Gran Scala. Más que una sola cadena, fue triple, ya que el número de personas críticas con el modelo de desarrollo que se quiere para la comarca y con el pasado turbio de algunos de los promotores del complejo superó las expectativas.